martes, 28 de octubre de 2014

Ayotzinapa: todos los culpables

FOTO: ESPECIAL

@escupeletras

Se ha cumplido un mes de los terribles hechos ocurridos el 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, donde fueron masacradas seis personas, entre ellas tres alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa, y 43 estudiantes más desaparecieron después de que policías municipales los entregaran al grupo criminal Guerreros Unidos. Hoy, después de al menos 11 fosas clandestinas encontradas y 56 detenidos, las autoridades no son capaces de dar certezas. En cambio, ha comenzado un vigoroso intercambio de señalamientos, dimes y diretes, un maniqueo juego de acusaciones donde la justicia es la gran ausente.
Curiosamente, todos los acusantes tienen su carga de responsabilidad en este caso que debe verse como el más grave atentado por parte del Estado contra estudiantes desde 1968. Los vínculos, los apoyos, las acciones y omisiones están ahí y hay que repartirlas a quien corresponden.


El PRD, Los Chuchos y AMLO

Fue el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, quien con gran entusiasmo promovió la candidatura de Ángel Aguirre por el PRD en 2010. Fue Ebrard el que le brindó su apoyo político y respaldo para que, tras dejar el PRI, fuera abanderado del Sol Azteca.

Fue el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, quien brindó una y otra vez respaldo a Aguirre, fue AMLO quien lo defendió varias veces de la prensa y de la oposición y fue quien hizo campaña a su lado en 2012, dejándose ver con él en mítines políticos como si fuera su gran amigo. Fue López Obrador quien designó a Lázaro Mazón como precandidato de Morena en Guerrero y a su vez Mazón fue quien respaldó en campaña a José Luis Abarca, el alcalde señalado por la PGR de dar la orden de atacar a los estudiantes, hoy prófugo. Fue AMLO el que desestimó las advertencias de algunos perredistas sobre el pasado negro de Abarca.


Fue López Obrador quien defendió varias veces a Aguirre de la prensa y de la oposición y fue quien hizo campaña a su lado en 2012. (FOTO: ESPECIAL)


Ahora los perredistas tratan de lavarse la cara y hacen singulares malabares para relacionar unilateralmente a AMLO con Abarca, pero se les olvida que fue el PRD el que inicialmente respaldó la candidatura de Abarca y después lo sostuvo en el gobierno, ignorando también las acusaciones sobre su vertiginoso enriquecimiento por sus vínculos con el crimen organizado y el presunto homicidio que cometió contra el líder de la organización Unidad Popular de Guerrero, Arturo Hernández Cardona, quien fue encontrado asesinado en 2013, junto con dos de sus compañeros, previamente levantados en Iguala.
Fue el PRD el que no puso filtros para seleccionar a sus candidatos, el que dejó la puerta abierta para cualquiera sin comprobar antes su honestidad, integridad y rectitud.
Fue el PRD quien postuló a Ángel Aguirre en 2010 en la alianza Diálogo por la Reconstrucción de México (DIA), de la mano del PT y Convergencia, a sabiendas de que era un priista de cepa que sólo estaba haciendo berrinche porque el tricolor decidió lanzar a Manuel Añorve para buscar la gubernatura. Fue el PRD quien lo impulsó y lo mantuvo sabiendo que en 1996 asumió la gubernatura interina de Guerrero cuando su amigo Rubén Figueroa Alcocer renunció después de ordenar la matanza de campesinos en Aguas Blancas. Fue Aguirre el gobernador cuando Acapulco se convirtió en la ciudad más violenta del mundo, cuando el huracán “Manuel” devastó al estado ante su incompetencia y cuando la policía estatal asesinó arteramente a dos normalistas también de Ayotiznapa en un violento desalojo de la Autopista del Sol en 2011.
Fueron el PRD y Aguirre, antes que AMLO, los que promovieron como candidato a Abarca y después lo arroparon cuando la crisis se le venía encima. Fue el PRD chuchista el que apenas el 7 de septiembre pasado registró a la esposa de Abarca, María de los Ángeles Pineda Villa, como integrante del Consejo Estatal del PRD en Guerrero, sólo unos días antes de la masacre y a más de dos años de saber su relación con los Beltrán Leyva. La llamaron la “primera trabajadora social del municipio”.

Fueron el PRD y Aguirre los que promovieron como candidato a Abarca y después lo arroparon cuando la crisis se le venía encima. (FOTOS: ESPECIAL)
 

Fue Jesús Zambrano el que ha reconocido que mantuvo una reunión con José Luis Abarca apenas el 29 de septiembre, sólo tres días después de la desaparición de los 43 normalistas, para negociar su renuncia y lo dejó escapar sin avisar a las autoridades estatales y federales.

Fue el PRD el que traicionó sus raíces de izquierda y echó por la borda la vocación social de sus inicios. Fue el PRD el que, en su avanzado proceso de descomposición, ha encumbrado y mantenido en el poder a rufianes de conocida trayectoria negra con tal de alcanzar y mantener puestos de poder. En las fosas clandestinas de Iguala también se haya el cadáver político del PRD, que a estas alturas ya no se diferencia en nada del PRI y el PAN. Secuestrado por la corriente Nueva Izquierda (“Los Chuchos”, liderada por Jesús Ortega y Jesús Zambrano, ahora en manos de Carlos Navarrete), el Sol Azteca se acostumbró a ser un alfil del poder de las élites, servil a los dos últimos gobiernos federales, pactando con la derecha y facilitando el periodo de reformas neoliberales más agresivo desde Carlos Salinas de Gortari. Hacía muchos años ya que el PRD se revolcaba en su mugre, pero el caso Ayotiznapa los ubicó en un nuevo nivel de infamia.  


El PRI-gobierno

Fueron las dos últimas administraciones federales (PAN y PRI) las que más han dejado que la delincuencia organizada se enquiste impunemente en las instituciones de los tres niveles de gobierno, en una macabra relación que va de la negligencia y omisión hasta la complicidad. Fue Felipe Calderón el que no supo manejar una guerra que él mismo inició. 

Fueron los órganos de seguridad e inteligencia del gobierno federal los que dejaron actuar a Abarca con total impunidad desde la época del auge y caída de los Beltrán Leyva durante el calderonato. ¿Acaso son tan incompetentes que en todos estos años nunca se dieron cuenta de que un empresario de medio pelo construyó un feudo de la mano de un cártel y luego se postuló para encabezar una alcaldía, donde siguió operando con el grupo delictivo en las narices de la PGR, el CISEN, la Policía Federal, del Ejército y de la Marina? ¿Acaso siempre supieron de esos vínculos y nunca actuaron? ¿Había complicidades?

Para el actual gobierno federal y el priismo en general es muy fácil ahora señalar culpables. Muy sencillo les ha resultado cargar culpas a miembros de otro partido, descargando todo el desprestigio mediático y cargo de responsabilidad al perredismo y a López Obrador, pero al priismo se le olvida su larga cadena de acciones y omisiones en este caso.
El líder nacional del PRI, César Camacho, acusó a AMLO de incurrir en omisión al darle apoyo político a Abarca y guardar un “sospechoso silencio”. Lo que olvida u omite decir Camacho es que de parte del gobierno federal que su partido encabeza hubo una oleada de silencio y omisión aún más monstruosa.

Fue el gobierno federal, encabezado por Enrique Peña Nieto, el que actuó con profunda torpeza y lentitud, atrayendo el caso 10 días después de la desaparición de los normalistas, perdiendo tiempo valioso para la investigación. Ha sido el gobierno federal el que después de 56 detenidos, (incluyendo a policías involucrados que dispararon contra los estudiantes y que los entregaron a Guerreros Unidos, así como al líder de este grupo), docenas de cuerpos encontrados y a más de 30 días de los hechos no ha sido capaz de establecer dónde están los normalistas.
Fue Peña Nieto el que siempre llevó una relación de terciopelo con Aguirre a pesar de sus pifias. Peña visitó Guerrero al menos 17 veces en menos de dos años y sus reuniones con Aguirre eran por todos conocidas por la gran cordialidad y simpatía que uno mostraba por el otro.



Fue Peña Nieto el que siempre llevó una relación de terciopelo con Aguirre a pesar de sus pifias. (FOTOS: ESPECIAL)


Fue el Ejército el que decidió no actuar cuando los elementos de la base militar cercana al lugar de la balacera contra los normalistas se quedaron estáticos ante los disparos que se escuchaban muy cerca aquella noche del 26 de septiembre.
Fue la policía municipal de Cocula, donde gobierna el PRI, la que colaboró con la policía de Iguala para disparar contra los normalistas, para capturarlos y entregarlos a los Guerreros Unidos.
Fue el gobierno federal peñista el que sabía muy bien de la relación de Abarca con los Beltrán Leyva al menos desde el 2013 y no hizo nada para detenerlo. Fueron la PGR, dirigida por Jesús Murillo Karam, y la Segob, a cargo de Miguel Ángel Osorio Chong, las que ignoraron las denuncias contra el alcalde de Iguala por vínculos con el narco, después de que integrantes de la corriente perredista Izquierda Democrática Nacional entregaron al gobierno federal el testimonio de un sobreviviente de torturas y ejecuciones ordenadas por José Luis Abarca Velázquez.
Fue el CISEN, el aparato de inteligencia de la Segob, el que desatendió informes propios de 2013 y 2014 en los que detallaba los estrechos vínculos con grupos del crimen organizado que mantenía el alcalde. Sabían que operaban en la zona norte del estado de Guerrero, sabían que gracias a los nexos de su esposa, suegra y cuñados con el extinto Arturo Beltrán Leyva, Abarca Velázquez sirvió a este capo de lavador y prestanombres, por lo que pudo levantar en pocos años una gran fortuna.
La foto de EPN con Abarca que hoy circula en las redes sociales (y que por cierto la gran mayoría de los medios de comunicación no ha difundido), no prueba ningún vínculo por sí misma, los políticos se toman fotos con mucha gente que ni conocen todo el tiempo. Lo verdaderamente elocuente y comprometedor es la horrorosa inacción del gobierno federal aun a sabiendas de los vínculos del Abarca con el narco.

La foto de EPN con Abarca que hoy circula en las redes sociales (y que por cierto la gran mayoría de los medios de comunicación no ha difundido), no prueba ningún vínculo por sí misma. Lo verdaderamente elocuente y comprometedor es la horrorosa inacción del gobierno federal aun a sabiendas de los vínculos del ex edil con el narco. (FOTO: ESPECIAL)


Si en 2012 fue AMLO quien cometió el grave error de desestimar la acusación de un diputado perredista contra el aspirante a presidente municipal por sus nexos con el crimen organizado y no hizo nada para detener su candidatura, fueron la PGR y la Segob quienes criminalmente ignoraron investigaciones propias en 2013 que comprobaban el vínculo de Abarca con el narco y no hicieron nada para aprehenderlo y someterlo a la justicia. Hay niveles de responsabilidad que no se pueden evadir.

Aunque ahora todos jueguen a la papa caliente, ninguno de los acusantes puede alegar que no sabía del negro imperio que Abarca había formado en la ilegalidad a la vista de todos.


El Estado y el sistema

Pero esta gran maraña de corrupción, violencia e ingobernabilidad tiene su origen en un sistema. Ese sistema que crea pobreza, ese que crea desigualdad, ese que impone una brecha inmensa entre una aplastante mayoría de pobres y una ínfima minoría de ricos. Ese sistema que orilla u obliga a los más vulnerables a entregarse a las filas de la delincuencia, ese que crea rebeldes hartos de las injusticias sociales, ese que crea descontento e inestabilidad, ese que enfrenta a la sociedad contra sí misma, ese en el que los muertos, los asesinados, siempre son los más pobres, ese donde la justicia es para los que más tienen. Ese sistema es el neoliberalismo, es el capitalismo salvaje.
Porque los normalistas nos son hijos de la burguesía, son los estudiantes más humildes del país, con una formación política fincada en el socialismo marxista o en el anarquismo, con una conciencia social elevada que ya quisieran la mayoría de los universitarios de la ciudad, con muchas ganas de cambiar este negro panorama. Son los mismos estudiantes que desde la época de Díaz Ordaz han enfrentado una estrategia gubernamental que tiene el objetivo de extinguir sus escuelas. Son los incómodos, son los rebeldes. Eso no es coincidencia.
Sí, es cierto que las normales son formadoras de líderes sociales, de rebeldes, de guerrilleros, pero esos líderes sociales, esos rebeldes, esos guerrilleros no existirían si no hubiera desigualdad, pobreza y hambre, no son la causa de la injusticia sino su consecuencia, son la respuesta a un sistema que les ha dado la espalda.
Y así es como se acomodan las piezas del rompecabezas. Los Guerreros Unidos no actuaron solos. Todo responde a una larga cadena de acciones y omisiones del Estado y el sistema en el que está basado. Que no quepa duda: fue un crimen de Estado, fue un crimen del sistema.

(FOTO: ESPECIAL)



Las necesarias postdatas:

1.- Aún hay muchas preguntas por resolver. ¿Cuántas personas hay realmente en esas fosas que han sido descubiertas? ¿De quiénes son esos restos? ¿Cuántas fosas más hay en Iguala, en Guerrero y en el país entero? ¿De qué tamaño es este infierno? Si en verdad los restos que se han hallado no corresponden a los normalistas desaparecidos, ¿dónde están entonces? A estas alturas es muy difícil pensar que es posible encontrarlos vivos, pero la esperanza no debe perderse.
2.- Parece imposible que tras 11 fosas descubiertas (hay información  que señala que son en realidad 26 fosas si se incluyen las que han hallado las organizaciones campesinas que se han sumado a la búsqueda de los normalistas) y 56 detenidos después (incluido a los policías que dispararon contra los normalistas y que los entregaron a Guerreros Unidos, y al líder de este grupo), la PGR no sea capaz de determinar dónde están los estudiantes. De no creerse. Es obvio que apuestan al desgaste, a que el tiempo diluya el caso, a que llegue el olvido.
Las palabras del padre Solalinde retumban cada día que pasa: los estudiantes fueron masacrados y algunos de ellos quemados vivos, pero el gobierno federal oculta la verdad porque es menos escandaloso para el poder declararlos desaparecidos que reconocer su cruel asesinato.
3.- No, la renuncia de Aguirre no hará que los 43 normalistas aparezcan con vida. Su licencia no soluciona nada en realidad, para eso se requiere un cambio de base socioeconómica que no está a la vuelta de la esquina. Este abandono del cargo debe verse como un pacto entre “Los Chuchos”, la corriente más podrida del PRD, que lo respaldó a él y al alcalde de Iguala todo este tiempo.
Debe verse también como una estrategia de Los Pinos para sacarle presión a esta bomba que estaba por explotarle al usar a Aguirre como el único que reciba el golpe de culpa mediático para que se olvide la parte de responsabilidad, por acción y omisión, del gobierno federal en esta masacre.
Probablemente nunca haya justicia y Aguirre quede impune. Es cierto, su renuncia no soluciona nada, pero, carajo, qué bien se siente ver a cerdos como él salir por la puerta de atrás con la cola entre las patas.
4.- Las mismas razones por las que salió Aguirre son las mismas por las que debe salir Peña Nieto. Una cadena colosal e inexplicable de acciones y omisiones que no deben de perdonarse. Exigir la renuncia del presidente y su gabinete de seguridad es el siguiente paso. Esta exigencia no debe venir de AMLO, sino de las movilizaciones en toda la república y en el mundo para exigir justicia en el caso. Las marchas y protestas deben seguir hasta que EPN caiga.
5.- No sólo es Guerrero, también es Baja California Norte, Sinaloa, Coahuila, Veracruz, Tampico, Estado de México y Michoacán las entidades que muestran un alto grado de ingobernabilidad, violencia y corrupción coludida u omisa con el crimen organizado. La situación es crítica.
No es sólo Ayotzinapa, es la historia reciente. Es Tlatelolco, es el Halconazo, es Aguas Blancas, es Acteal, es Atenco, es San Fernando, es Villas de Salvarcar, es el Casino Royale, es la Guardería ABC, es Tlatlaya, son los feminicidos de Ciudad Juárez y los del Estado de México, es el récord de secuestros roto en el primer año de la administración de Peña Nieto, son los 120 mil homicidios en 7 años y los 30 mil desaparecidos, es la mitad de la población en la pobreza y otro 30% cerca de ella. Todo eso y mucho más. La lista de agravios es larga. El país se nos está escapando de las manos y no queremos darnos cuenta.
No podemos esperar un "cambio" en el país si no se realiza un cambio de base socioeconómica. Políticos van y vienen, pero todos, sin importar partidos, operan bajo el mismo sistema neoliberal, por eso no puede haber cambio. Cambian las caras, cambian los colores, pero no el sistema.
Ya llevamos al menos 35 años con el mismo sistema económico y sólo nos ha dejado más pobreza y desigualdad. Aún así, la postura de los gobiernos federales recientes es la de hacernos creer que toda esta desigualdad y miseria que el sistema neoliberal nos ha dejado se va a solucionar con más reformas neoliberales. Si no rompemos este esquema, el despojo, la miseria y la violencia aumentarán cada día más. Estamos advertidos.



NOTAS RELACIONADAS:


-“Me voy a dar el gusto de matarte”, testimonio contra el alcalde de Iguala: http://aristeguinoticias.com/0710/mexico/documento-me-voy-a-dar-el-gusto-de-matarte-testimonio-contra-el-alcalde-de-iguala/

-Ángel Aguirre Rivero, el señor matanzas: http://www.sinembargo.mx/07-10-2014/1136401

-AMLO defiende a Aguirre y culpa al gobierno federal: http://www.sinembargo.mx/24-09-2013/765431



-PGR y Segob ignoraron denuncias contra alcalde de Iguala por vínculos con el narco: http://www.animalpolitico.com/2014/10/gobierno-federal-ignoro-denuncias-del-propio-prd-contra-el-alcalde-de-iguala/

-Mujer prófuga es consejera en el PRD; María de los Ángeles Pineda Villa: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/10/09/985868




miércoles, 3 de septiembre de 2014

Los elefantes blancos más grandes que Hidalgo haya visto jamás


FOTOS: ESPECIAL


Por Gustavo Godínez
@escupeletras

La construcción del aeropuerto alterno de la Ciudad de México y la refinería Bicentenario en Hidalgo han sido por años una promesa recurrente en la boca de los últimos cuatro gobernadores del estado, pero en los días recientes, todas las esperanzas en estos proyectos han quedado sepultadas, y con ellas, su palabra empeñada.
¿Qué explicación podrán dar ahora los ex gobernadores de Hidalgo y el presidente ante estos colosales incumplimientos?

Hace más de 20 años comenzó la larga y tortuosa historia del aeropuerto alterno para Hidalgo. En 1993, el entonces gobernador Jesús Murillo Karam fue el primero en proponer al estado como la base del ambicioso plan y lanzó el “Proyecto Tizayuca”, con la promesa de crear un gran polo económico semejante al que se desarrolló en Brasilia.
La promesa aeroportuaria continuó en 1999 con el gobernador Manuel Ángel Núñez Soto, quien con gran entusiasmo siguió impulsando el proyecto de su antecesor. La administración de Núñez Soto contrajo una deuda pública de 2 mil 450 millones de pesos para la adquisición de los terrenos donde se supone se establecería el aeródromo. La deuda que el estado contrajo se sigue pagando hasta hoy y se terminará de pagar hasta 2019.
En 2001, la administración federal encabezada por el panista Vicente Fox Quesada se decidió por los terrenos ubicados en el Estado de México para construir el nuevo aeropuerto, Tizayuca quedó descartada, pero recobró algo de vida cuando ocurrieron los conocidos hechos de Atenco, que tumbaron el proyecto estrella de la administración foxista. El plan del nuevo aeródromo quedó en el limbo, pero los dos siguientes gobernadores del estado, Miguel Ángel Osorio Chong y Francisco Olvera Ruiz, continuaron pugnando para que la obra se quedara en Hidalgo.

La historia de la refinería Bicentenario no es muy diferente. En 2009, el gobierno federal encabezado por el panista Felipe Calderón Hinojosa anunció la construcción de una nueva refinería en México, la primera en el país en más de 30 años. Para ello convocó a los gobernadores de Hidalgo, Guanajuato, Oaxaca y Veracruz para que compitieran por la sede y ofrecieran garantías para asentar la nueva planta. Tocó el turno a Osorio Chong para levantar la mano por Hidalgo. El entonces gobernador solicitó una deuda pública más para el estado por mil 500 millones de pesos para comprar a ejidatarios de la región de Tula más de 700 hectáreas de terreno donde se asentaría la refinadora.
En la recta final quedaron sólo Guanajuato e Hidalgo. Pemex se decidió por Hidalgo por considerarlo más viable para las necesidades de la entonces paraestatal. Sin embargo, luego de aprobado el proyecto Bicentenario que debía inaugurarse en 2015, vinieron los retrasos. Las obras no iniciaban y el tiempo corría. La reacción de Osorio no se hizo esperar. Una y otra vez el gobernador hidalguense le echó en cara a la administración calderonista el incumplimiento, incluso, en su último informe de gobierno, en presencia del entonces gobernador del Estado de México y máximo aspirante priista a la presidencia Enrique Peña, Osorio Chong exigió enérgicamente al gobierno federal que cumpliera con el proyecto de la refinería Bicentenario.
Luego la estafeta pasó a Francisco Olvera, quien no varió el discurso. En su primer informe de gobierno el mandatario estatal aseguró que lucharía con “uñas y dientes” para traer a Hidalgo no sólo la refinería, sino también el aeropuerto. 

Pero los gobernadores no fueron los únicos en prometer que el aeropuerto y la refinería se quedarían en Hidalgo. Durante su visita a Pachuca en 2012 como parte de su campaña rumbo a la presidencia de la república, Peña Nieto se comprometió, ante una Plaza de Toros Vicente Segura repleta de priistas, a concluir la construcción de la refinería Bicentenario y construir el aeropuerto en Tizayuca, obras que, afirmó, sólo han sido promesas “que nosotros haremos realidad”.

Hoy los dos proyectos están en el olvido. Pemex no incluyó a la refinería Bicentenario en su Plan de Negocios 2014-2018, y aunque la directiva aseguró que no está cancelada, las obras de la planta que debía inaugurarse en 2015 aún no comienzan y con las nuevas políticas que trajo la Reforma Energética la nueva refinadora se ve aún más lejana. Peña Nieto anunció en su Segundo Informe que el nuevo aeropuerto se asentará en definitiva en unos terrenos cercanos al aeropuerto Benito Juárez. Para Hidalgo nada.
Hoy los ejidatarios a los que les compraron los polígonos ya no tienen tierras para trabajar y poco o nada les queda del pago compensatorio, mientras que las miles de hectáreas en las regiones de Tula y Tizayuca siguen llanas e inútiles, sobre ellas sólo reposa la deuda pública con la que fueron adquiridas. ¿Y los empleos? ¿Y el desarrollo que no se podía postergar?

Murrillo Karam es hoy el flamante procurador de Justicia de la nación; Núñez Soto, oh, gran ironía, está al frente del proyecto del nuevo aeropuerto que no estará en Tizayuca; Osorio Chong es el encargado de la secretaría más poderosa y con mayor influencia política del país; y Peña Nieto está en la silla presidencial. ¿Pero dónde están?
¿Dónde está el Murillo Karam de la iniciativa inicial del aeropuerto? ¿Dónde está el entusiasta Núñez Soto que aseguraba que Hidalgo era el mejor destino para el proyecto aeroportuario más importante en décadas? ¿Dónde quedó ese Osorio Chong que con vehemencia exigía al gobierno federal que cumpliera con la refinería para Hidalgo? ¿Dónde quedó ese Olvera Ruíz que traería con uñas y dientes los ansiados proyectos? ¿Dónde quedó ese Peña que a los vuelos de campaña se comprometió con los hidalguenses? ¿Cómo quedan todos ellos con este racimo de promesas incumplidas?
Todos priistas, casi todos juntos ahora en el gobierno federal y ninguno da la cara por el estado al que endeudaron y al que no le cumplieron.

¿Qué vendrá ahora? ¿Un ‘usted disculpe’ para los hidalguenses que seguirán pagando varios años más las deudas que les endosaron para nada? ¿Vendrán proyectos de “parche” en los terrenos adquiridos que de cualquier forma no se compararán ni de lejos a la promesa inicial a manera de premio de consolación? ¿Habrá alguna compensación económica para resarcir las megadeudas que el estado adquirió en vano? ¿o de plano no habrá nada? 

¿Qué fue lo que ocurrió?
 ¿Fue acaso que ellos siempre supieron que estos proyectos eran inviables y aún así endeudaron al estado de la forma más irresponsable y artera vendiendo caras esperanzas sin fundamentos sólo para jalar reflectores y simpatías cuando eran oposición?
¿Es acaso que los proyectos son viables, pero las ambiciones de sus impulsores iniciales, hoy en el gobierno federal, miran hacia otro lado y no les queda dignidad ni integridad para abogar por ellos ahora como antes lo hicieron y poco les importa el endeudamiento que dejaron sus promesas incumplidas?

En cualquier caso, los terrenos del Proyecto Tizayuca y la refinería Bicentenario es la historia de los elefantes blancos más grandes que Hidalgo haya visto jamás.





LINKS RELACIONADOS:

-Presenta Hidalgo Proyecto de Aeropuerto Alterno: http://www.eluniversal.com.mx/notas/272943.html

-Promueve Núñez Soto proyecto Tizayuca-Hidalgo para aeropuerto capitalino: http://www.eluniversal.com.mx/notas/3844.html

-Van 20 años, ¿y el aeropuerto?:

-Exgobernador de Hidalgo, al frente de la construcción del nuevo aeropuerto:

- Faltan cinco años para finiquitar deuda por terrenos de aeropuerto fallido: http://www.elindependientedehidalgo.com.mx/2014/09/236075

-Osorio Chong le exige al gobierno honrar palabra:

-Osorio exige explicación sobre retraso en refinería:

-Osorio exige construir refinería:

-Peña Nieto promete "hacer realidad" la refinería Bicentenario en Hidalgo: http://mexico.cnn.com/nacional/2012/05/20/pena-nieto-promete-hacer-realidad-la-refineria-bicentenario-en-hidalgo

 -EPN promete aeropuerto y refinería en Hidalgo:

 -Pemex no construirá refinería en Tula:

 -Sin tierras y sin refinería:
http://m.eluniversal.com.mx/notas/estados/2014/sin-tierrasy-sin-refineria-1033360.html

Guía para entender el Segundo Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto



 
-Cuando EPN dice “Mover a México”, en verdad es que lo están entregando a las corporaciones extranjeras. Sí lo está moviendo, un poquito más al norte.
-Cuando EPN dice “Cambio de rumbo”, es en verdad que entramos a la fase final del capitalismo neoliberal donde convertimos lo público en privado, llevando al extremo el mismo modelo que ha empobrecido al país los últimos 35 años.
-Cuando EPN dice “Reformas estructurales”, es en verdad la legalización del saqueo y el despojo.
-Cuando EPN dice “Reforma Energética”, es en verdad que aniquilaron el último bastión de soberanía que le quedaba al país.
-Cuando EPN dice “el petróleo es nuestro”, no se refiere a ustedes.
- Cuando EPN dice “construimos un futuro mejor”, tampoco se refiere a ustedes.
-Cuando EPN dice “reconocemos la labor de la izquierda en este proceso reformador”, quiere decir que no hay izquierda. Que todo está cooptado.
-Cuando EPN dice “hemos reducido la violencia”, miente, el nivel de violencia es más o menos el mismo, sólo que ya no se habla de eso… algunos índices como el secuestro han aumentado y va superando a Calderón en homicidios.
-Cuando EPN dice “la economía da muestras de recuperación”, miente, todos los índices van a la baja. La deuda externa llegó a 76 mil 154 millones de dólares; la deuda pública ha aumentado 21% en sólo 2 años, al pasar de 5 billones 890 mil pesos al cierre de 2012 a 7 billones 125 mil 895 millones de pesos, es decir un billón 235 mil 40 millones más. 

PD. Para Hidalgo, ni aeropuerto ni refinería. ¡Aplausos!

FOTO: CUARTOSCURO

lunes, 11 de agosto de 2014

La legalización del saqueo



 (Foto: Presidencia)


Por Gustavo Godínez
@escupeletras

Hoy Peña Nieto terminó el ciclo de aprobación de la Reforma Energética. El 12 de agosto de 2013 presentó su iniciativa. El 12 de diciembre del mismo año, al amparo de la guadalupana, se consumó la reforma constitucional que avalaron en cascada y en tiempo récord los congresos estatales unos cuantos días más tarde. Los foros para las leyes secundarias se empataron con el Mundial y días después se aprobaron las 12 legislaciones “regulatorias” en menos un mes. El PRIAN regaló a los ciudadanos una nueva deuda pública para zanjar su histórica mala administración y colgó el billonario pago de los pasivos de Pemex a los ciudadanos. Hoy, justo un día antes de cumplirse un año de la presentación de la iniciativa presidencial, el mismo Peña promulgó las legislaciones secundarias que terminan de dar forma a la infamia; 364 días tardó EPN en privatizar el petróleo de todos los mexicanos. Pero la Reforma Energética no es otra cosa que la legalización del saqueo y el despojo de los recursos de la nación, de la aniquilación de la soberanía nacional.

El objetivo está cumplido. La tarea principal encomendada a Peña Nieto por las élites que lo pusieron en la silla presidencial está resuelta: entregar los recursos energéticos de México a sus manos. Está tomado ya el último bastión de independencia que le quedaba al país después de la gran ola de privatizaciones emprendida en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.
De ahora en adelante, el peñismo tomará un perfil más bajo. Vendrán probablemente reformas al sector salud y al campo, que serán sólo el bonus después de haber satisfecho a las corporaciones internacionales con la madre de todas las reformas. Se pierde la soberanía energética para complacer a un puñado de capitalistas. Las nuevas leyes energéticas sólo dejarán más pobreza, desigualdad y devastación.


Sin importar que todo el papeleo esté consumado, no hay que perder de vista 10 puntos sobre la Reforma Energética.

1.- México NO necesita más petróleo del que actualmente produce. EU y Europa son los necesitados de petróleo, es decir la Reforma Energética que propuso EPN y que el PRI y el PAN concedieron no responde a los intereses de México, sino a los de las grandes petroleras y las potencias económicas urgidas de combustible. Se pierde la oportunidad de ser en el futuro un país protagónico en el manejo de los recursos energéticos, pues el control ya no estará en manos del Estado Mexicano, sino en las corporaciones petroleras del extranjero.

2.- Con un rediseño fiscal equilibrado y una optimización administrativa y de operación bastaba para solventar el retraso y las carencias de Pemex, no era necesario un cambio constitucional ni la apertura al capital privado. Aceptar esta reforma es aceptar implícitamente que México es incapaz de aprovechar con eficacia sus recursos energéticos de manera independiente, que para salir adelante necesita forzosamente de agentes privados que saquen tajada de un recurso público que no les pertence y dicten el rumbo a seguir. Un gran error.

3.- Con un programa de transferencias tecnológicas hubiera bastado para traer el equipo y conocimiento necesarios para explorar aguas profundas y realizar demás operaciones complicadas (pero no imposibles, como se quiere hacer ver) sin permitir el ingreso de capitales privados.
  
4.- Por más que se empeñen en negar la obvia privatización del petróleo, ahora las empresas privadas tendrán la mayor tajada de la renta petrolera, un recurso que era de los mexicanos y no se compartía con ningún agente externo. 

5.- Las corporaciones petroleras son tan voraces que será imposible controlarlas. Dejarán a su paso destrucción del ecosistema y pobreza entre la gente. 

6. Antes que limpiar la corrupción de Pemex, EPN y compañía prefirieron privatizar, lo que aumentará la podredumbre. Deschamps, intocado.

7.- Se ha reconocido ya que no bajará el precio de la gasolina, y que los precios de la luz y el gas tardarán muchos años en bajar, mientras eso sucede los precios seguirán subiendo, es decir, los precios bajarán sólo un poco después de haber sufrido incrementos durante varios años (si es que de verdad alguna vez bajan). Un engaño.

8.- No existe en México un solo caso de privatización que haya beneficiado a la sociedad en general, sólo a los capitalistas inversores. No será diferente con ésta privatización, incluso será peor porque se trata de un recurso estratégico que ha aportado históricamente el 34% del presupuesto de la nación.

9.- El impulso a la energía solar y eólica disminuiría la contaminación y serviría para ahorrar en muchos gastos en infraestructura y administración, pero casi ni se menciona.

10.- La advertencia: entre más tiempo pase de la privatización, más complicado será sacar a las empresas que se asienten en el país. Se aferrarán como un perro hambriento a su hueso. Con una consulta popular, con una nueva reforma o como sea, pero es necesario revertir esta gran estafa.