martes, 29 de diciembre de 2015

2015: el fracaso y la decepción

FOTO: Especial


@escupeletras


El gobierno federal encabezado por Enrique Peña Nieto gastó en 2015 más de 7 mil 423 millones de pesos en propaganda, 371 millones más que en 2014, para proyectar una imagen de progreso nacional y bienestar. Ni todo ese derroche fue capaz de enmendar la percepción de fracaso y reprobación entre la población.
La fuga de El Chapo, la corrupción, la continuación de las privatizaciones de sectores estratégicos, la agudización de los embates contra activistas, defensores de derechos humanos y periodistas y la crisis económica marcaron este año que termina. En México, el 2015 se caracterizó por el hundimiento del gobierno federal y la clase política en general en prácticamente todos los rubros de la administración nacional.


***

La violencia que no cesa

A pesar de los esfuerzos de la actual administración por evadir y ocultar el tema de la inseguridad y la violencia en los principales medios de comunicación del país, el problema parece aumentar el ritmo del sexenio anterior.

Según cifras oficiales, en México ocurrieron 48 mil asesinatos de diciembre 2012 a julio 2015 en todo México. Sin embargo, una investigación del semanario ZETA indica que en los primeros 32 meses de la presente administración, la cifra en ese periodo fue de 57 mil 410 homicidios dolosos. De seguir así, el gobierno de Peña Nieto sumaría más muertes que el de Felipe Calderón.


El semanario Zeta estima que durante este sexenio se han cometido más de 57 mil homicidios.
(FOTO: Especial)


La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de este año reportó que el 68% de los mexicanos mayores de 18 años considera que vivir en su ciudad es inseguro; el 65.8% de los entrevistados manifestó que durante los últimos 3 meses modificó sus hábitos por temor a sufrir algún delito.
Según el Índice de Paz Global 2015, el costo de la violencia en México durante 2014 fue de 3 billones 918 mil 410 millones 540 mil pesos; es decir, el 22% del PIB. La cifra contrasta con la de 2011, en tanto, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) calculó el gasto en 15% del PIB.

Un informe del Centro de Vigilancia de Desplazados Internos de Noruega presentado este año reveló que al menos 281 mil 400 personas se desplazaron dentro de México debido a la violencia originada por el crimen organizado.

De enero a noviembre del presente año se registraron 947 secuestros, delito que se disparó 52.7% durante la gestión de Peña Nieto. En los primeros 27 meses de gobierno peñista se acumularon 5 mil 389 casos de secuestro, mil 860 casos más que los registrados en los últimos 27 meses de gestión del expresidente Calderón.

Los feminicidios crecen como una epidemia por todo el país. El INEGI reportó a su vez durante 2013 y 2014 siete mujeres fueron asesinadas por día. Guerrero, Morelos, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Chihuahua, Sinaloa, Guanajuato, Distrito Federal y el Estado de México son las entidades que muestran los casos más preocupantes. En 2015, ONG’s de en Morelos y Edomex lanzaron reclamos ante la pasividad de las autoridades. Para 2015, en México ocurre un feminicidio cada dos horas.

Con 95.6 muertes por cada 100 mil adolescentes de 15 a 19 años de edad, México se convirtió este año en el país con la tasa más alta de mortalidad infantil y adolescente, de acuerdo con el Mapa da Violencia 2015 que el sociólogo y educador Julio Jacobo Waiselfisz produce desde 1998.



Desastre económico y desigualdad lacerante

Arrastrado por la desaceleración económica mundial y la vertiginosa baja en los precios del petróleo, el dólar en México sobrepasó la barrera de los 17 pesos, rondando a finales del año los 18 pesos. El peso acumuló una depreciación nominal ante el dólar de 27.5% de finales de mayo de 2014 a mediados de agosto de 2015.

Con todo y las reformas Financiera y Fiscal de los años anteriores que buscaban aumentar la base de empleos informales, en 2015 el 57.8% de la población ocupada se movió en la informalidad.

Según el estudio “Desigualdad Extrema en México. Concentración del Poder Económico y Político”, presentado este 2015 por la organización no gubernamental Oxfam México, el país ha llegado a niveles alarmantes de pobreza y desigualdad social:
Prácticamente la mitad de la población vive en la pobreza y un 30% más está cerca de ella, pero los ricos se hacen más ricos. El 1% de la población recibe 21% de ingresos de todo el país y el 10% más rico de México concentra el 64.4% de toda la riqueza del país. Comparado con 23 países, México muestra el mayor nivel de concentración de ingreso en pocas manos.

México ha llegado a niveles alarmantes de pobreza y desigualdad social: Prácticamente la mitad de la población vive en la pobreza y un 30% más está cerca de ella, pero los ricos se hacen más ricos. El 1% de la población recibe 21% de ingresos de todo el país y el 10% más rico de México concentra el 64.4% de toda la riqueza del país. (FOTO: Roberto Hernández)


La riqueza de los millonarios mexicanos excede y por mucho a las fortunas de otros en el resto del mundo. La cantidad de millonarios en México creció en 32% entre 2007 y 2012. En el resto del mundo y en ese mismo periodo, disminuyó un 0.3%. El número de multimillonarios en México, no ha crecido mucho en los últimos años, son sólo 16. Lo que sí ha aumentado es la importancia y la magnitud de sus riquezas. En 1996 equivalían a $25,600 millones de dólares; hoy esa cifra es de $142, 900 millones de dólares. Ésta es una realidad: en 2002, la riqueza de 4 mexicanos representaba el 2% del PIB; entre 2003 y 2014 ese porcentaje subió al 9%. Se trata de un tercio del ingreso acumulado por casi 20 millones de mexicanos.
“Para darnos una idea de la magnitud de la brecha en México veamos este ejemplo: para el año 2014, los cuatro principales multimillonarios mexicanos podrían haber contratado hasta 3 millones de trabajadores mexicanos pagándoles el equivalente a un salario mínimo, sin perder un solo peso de su riqueza”, dice el informe.
La riqueza de los cuatro mexicanos más acaudalados Carlos Slim (77,000 millones de dólares), Germán Larrea (13,900 mdd), Alberto Baillères (10,400 mdd) y Ricardo Salinas Pliego (8,000) asciende al 9.5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.  En 2002, la fortuna de estos cuatro sólo representaba sólo 2% del PIB, mientras que el número de mexicanos multimillonarios no ha crecido en los últimos años. Mientras que de 1996 a 2014, el PIB per cápita sólo ha tenido un crecimiento de 1% a tasa anual.
La población indígena es 4 veces más pobre que el resto. Mientras que el 38% de la población hablante indígena vive en pobreza extrema, el porcentaje correspondiente para la población total es inferior al 10%. Esto implica que la tasa de pobreza extrema para la población hablante indígena es casi 4 veces más alta que la de la población en general.

México tiene la mayor desigualdad en ingresos y empleo de los 34 países miembros de la OCDE. El ingreso familiar en el Distrito Federal es casi tres veces más alto que en Chiapas. En la ciudad de México, el 57.6% de la fuerza laboral tiene por lo menos educación secundaria, mientras que en Chiapas este porcentaje es de 26.9%.

Parece que al gobierno federal también se le están escapando de las manos las riendas de la deuda pública. Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), Peña Nieto comenzó su sexenio con una deuda pública equivalente al 49.8% del PIB, pero para este 2015 ya alcanza el 51.9%. Al término del año se estima que haya llegado al máximo histórico de 9 billones 380 mil millones de pesos.

Las previsiones de crecimiento económico tienen más recortes que una peluquería. En agosto, el Banco de México estimó que para el 2015 el pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto de México se recortó de un intervalo de entre 2 y 3% a uno de 1.7 a 2.5%.


Abstencionismo en elecciones

En medio del desánimo y con una participación menor al 50%, se llevaron a cabo las elecciones federales intermedias y para elegir gobernador en nueve estados. El PRI y su maquinaria lograron retener la mayoría, junto con sus aliados del PVEM  y el Panal, en el Congreso federal, seguidos del PAN, el PRD, Morena, Movimiento Ciudadano, Partido Encuentro Social y el PT que logró rescatar su registro en los tribunales.
En cinco estados  de los nueve se vivió alternancia de partido político en el Ejecutivo; con excepción de Nuevo León, que hizo historia al ganar por primera vez un candidato independiente con el expriista Jaime Rodríguez “El Bronco”.
En Guerrero, el perredismo fue derrotado por Héctor Astudillo, candidato del PRI. En Michoacán, el priismo cayó ante el perredista Silvano Aureoles.  Pese a los reclamos de los padres de los niños de la Guardería ABC, la priista Claudia Pavlovich ganó en Sonora, que gobernaba Guillermo Padrés del PAN.
El candidato panista Francisco Domínguez Servién quitó al PRI el gobierno de Querétaro. El PRI conservó el poder en San Luis Potosí, con Juan Manuel Carreras López; en Campeche, con Fernando Eutimio Ortega; y en Colima, con Mario Anguiano, aunque más tarde la elección en este estado fue impugnada y anulada. El PAN conservó el gobierno de Baja California Sur, con Marco Alberto Covarrubias Villaseñor.



Crisis política y de credibilidad

En marzo, el despido de la periodista Carmen Aristegui de la cadena radial MVS quedó en la precepción pública como una vendetta del gobierno federal contra la reportera por la revelación del reportaje de la Casa Blanca a finales de 2014. A pesar de las varias peticiones para su reinstalación, la empresa se mantuvo firme en su postura y Aristegui quedó fuera del aire a pesar de tener el programa más escuchado de la radio en el país.

En julio, el caso de multihomicidio en la colonia Narvarte del Distrito Federal sacudió a la prensa nacional. Los asesinatos del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril (quien se mudó al Distrito Federal por la amenazas recibidas por su trabajo en Veracruz), de la defensora de los derechos humanos Nadia Dominique Vera Pérez, de Yesenia Quiroz Alfaro, de Mile Virginia Martín y de Alejandra Negrete pusieron de nuevo sobre la mesa el tema del riesgo que corren los comunicadores y activistas en el desempeño de su labor. La investigación que dejó dudas y cabos sueltos.


El caso del multihomicidio en la colonia Narvarte sacudió a la prensa nacional. (FOTO: Especial)


A un año del caso Ayotzinapa, nuevas revelaciones siguen poniendo en duda “la verdad histórica” del gobierno federal. El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) reveló que no hubo ningún incendio en el basurero de Cocula la noche de la captura de los 43 estudiantes, como sostuvo la PGR desde 2014. Además el grupo dio a conocer que hubo un quinto autobús involucrado en el hecho del que la Procuraduría nunca habló. Las dudas sobre la probable participación del Ejército en los hechos rondan en las investigaciones independientes ante la resistencia de los altos mandos a ser cuestionados.

La llamada Reforma Educativa sigue su marcha ante la resistencia del magisterio. El programa de evaluaciones sigue a pesar de las protestas. Incluso se hizo uso de la fuerza policial para aplicar los exámenes en algunos puntos del país. Un gobierno obsesionado con evaluar y castigar a los maestros en lugar de trabajar en nuevos programas educativos, mejores estrategias didácticas, mejores planteles y nivel de vida de los alumnos.

Según el estudio Panorama educativo de México del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) en 2015, la tasa de deserción fue elevada en el ciclo escolar 2013-2014 con 5.1 por ciento en secundaria y 14.3% en media superior. En el país, 45% de los jóvenes de 15 años no concluye su educación secundaria.
El 59.6 por ciento de las escuelas de nivel básico están en alta y muy alta marginación. El 48% de las escuelas públicas carecen de acceso a drenaje, 31% carecen de acceso a agua potable, 12.8% no cuenta con baños o sanitarios y 11.2% no tienen acceso a energía eléctrica. Por otro lado, en 61.2% de ellas, los alumnos no cuentan con acceso a un equipo de cómputo que sirva y 80% de los estudiantes no tiene internet, lo que pone a los alumnos en clara desventaja con los de escuelas privadas. Pero nada de esto toca la “reforma educativa”. El gobierno no se compromete a nada, pero quiere evaluar a todos los maestros con un estándar que no se puede aplicar por igual en un país con condiciones tan diversas como México.
El 59.6 por ciento de las escuelas de nivel básico están en alta y muy alta marginación. (FOTO: Especial)

A la administración peñista poco le duró el gusto de haberse colgado la medalla de reaprehender al capo más buscado del mundo. Un año y cuatro meses después de su recaptura, el 11 de julio de 2015, Joaquín “El Chapo” Guzmán volvió a fugarse de una cárcel de máxima seguridad. El penal del Altiplano a cargo de la Secretaría de Gobernación encabezada por Miguel Ángel Osorio Chong fue el escenario de la segunda fuga del Chapo.
La versión oficial, tan increíble como espectacular: el capo se escapó a través de un túnel de 1.5 kilómetros que se extendía desde una vivienda en construcción hasta la mismísima celda del líder del Cártel de Sinaloa en el reclusorio federal. Unos rieles que cruzaban el túnel de cabo a rabo con una motocicleta improvisada completaron el escape. Todo sin que las autoridades pudieran darse cuenta hasta varios minutos después del escape.


El momento de la fuga de El Chapo fue captado en video. (VIDEO: Especial)


Con todo y la profunda crisis política, Peña Nieto parecía vivir en un universo paralelo. Los suntuosos viajes y el dispendio de recursos públicos también marcaron el 2015.
La visita oficial del presidente Enrique Peña Nieto a Londres, a principios de marzo, costó a la presidencia 7 millones 153 mil pesos para la comitiva oficial de solo 17 personas. La primera dama y su familia lucieron sus mejores galas con vestidos valuados en miles de pesos. El viaje a Francia para el aniversario de la Toma de la Bastilla constó de casi 400 invitados, al menos 159 que corrieron a cargo del gobierno federal.


Mientras el país sufría una crisis económica, política y social, la pareja presidencial viajaba por Europa.
(FOTO: CUARTOSCURO)


Otra muestra del derroche del gobierno federal fue la ratificación de la adquisición del nuevo avión presidencial con un costo de más de 8 mil millones de pesos más mil millones para la adaptación del hangar oficial.


Reprobado

La decepción no podía esperar. Lejos quedaron las publicaciones en la prensa nacional y extranjera que retrataban a Peña Nieto como el gran salvador de la nación, la crisis interna de seguridad y corrupción finalmente cobraron factura a pensar de la constante campaña mediática de odas al presidente.
En julio de 2015, los niveles de aprobación del presidente Enrique Peña Nieto cayeron a su nivel más bajo. El Golden boy de Atlacomulco es el presidente más impopular de los últimos 20 años. Sólo el 34 por ciento de los ciudadanos aprueba el desempeño del priista, cuando en abril de 2013 sus niveles de aprobación eran del 50 por ciento, según se publicó en una encuesta del periódico Reforma.
Además, la ciudadanía le otorgó una calificación de 4.7 puntos a su gestión, en una escala del uno al diez. De los líderes de opinión del país, sólo el 15 por ciento aprueba la gestión del presidente de México, mientras que el 84 por ciento la reprueba.
El repudio se reflejó en la ceremonia del Grito de Independencia en el Zócalo. A pesar de los acarreados, el Zócalo no pudo ser llenado en su totalidad. Una protesta por Ayotzinapa entre los asistentes y una rechifla a la salida del presidente marcaron el evento.


Y así termina el 2015, con un desánimo generalizado; con un gobierno inoperante y una población que parece resignada con el fracaso imperante y sólo a la espera de que el peñato termine para iniciar de nuevo con otro rostro. Un pueblo que parece haberse acostumbrado las pifias y errores de su presidente, que ya no se sorprende de nada y que se ha quedado peligrosamente estático ante el embate de las políticas neoliberales.



FUENTES Y ENLACES RELACIONADOS:

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-Concentración del poder económico y político. Oxfam.

-México tiene la mayor desigualdad de ingresos en la OCDE

-Presenta el GIEI los primeros avances de la segunda parte de su mandato

-Todo sobre la fuga de El Chapo

-Persiste deserción escolar

-Peña Nieto y su comitiva gastaron 7 millones 153 mil pesos en Londres

- Peña viaja a Francia con más de 400 funcionarios, militares y empresarios

-Lo que debes saber del nuevo avión presidencial


sábado, 14 de noviembre de 2015

La careta del imperialismo energético


@escupeletras

Ayer en Francia una serie de ataques terroristas coordinados dejaron más de 120 muertos. El Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) se adjudicó la autoría de las agresiones. ¿Pero cómo llegamos a esto?

Francia tiene una larga carrera como una potencia imperialista: colonizó a Argelia, el África subsahariana e Indochina; en los últimos años bombardeó Libia, intervino en Siria y en Mali. Como miembro de la OTAN, ha contribuido a apoyar a los grupos radicales que desestabilizan a los gobiernos de Medio Oriente que se oponen a las decisiones de Washington y de la Unión Europea en busca de recursos, especialmente energéticos. El control del petróleo y gas natural de la región es la clave para entender la barbarie que impera en el mundo. Las diferencias étnicas y religiosas sólo son un pretexto y un vehículo para el caos. El "fundamentalismo islámico" suele ser la careta que se pone el imperialismo energético para justificar sus agresiones y saqueos.
Estados Unidos y la Unión Europea se han encargado de sembrar el odio al mundo árabe, se han servido de minorías extremistas a las que han apoyado con entrenamiento y armas para desestabilizar a gobiernos que les resultan incómodos. Aplauden o callan cuando la sangre corre del otro lado, pero cuando la perra que hicieron brava los muerde se hacen las víctimas y luego desatan su fuerza sobre pueblos inocentes.

Los países colonialistas no pueden esperar que los grupos terroristas que patrocinan y apoyan directa e indirectamente sólo agredan a sus objetivos tácticos. No puedes soltar víboras venenosas en el vecindario esperando que sólo ataquen al vecino que te cae mal.

Lo triste es que tanto en los países invadidos como en los imperialistas las víctimas caen del mismo lado: civiles inocentes que poco o nada tienen que ver en la pugna mundial por los recursos energéticos.


Los culpables de tantas atrocidades no sólo son tipos con turbantes y capuchas negras. Esos sólo son la punta del iceberg. Detrás están hombres de traje y corbata, los de los palacios de gobierno, los de las cuentas multimillonarias, los de las corporaciones multinacionales, los de los rascacielos de cristal y acero.

Imagen: Latuff

martes, 15 de septiembre de 2015

¡Viva México!


Imagen: Especial

@escupeletras

Claro. Hay razones de sobra en este país para estar preocupado, para indignarse, para estar enojado, para protestar. La pobreza, la desigualdad y la violencia campan impunemente por aquí y por allá, la soberanía se diluye a cada instante y la independencia parece cada día más un mito de los libros de historia, pero también hay grandes motivos para estar contentos. Hay que levantar la cara porque tenemos país riquísimo en todo sentido, diverso como pocos y que a pesar de los pesares siempre sabe llevar una sonrisa en el rostro. Hoy en la noche también se vale celebrar eso. Brindar, como quieran y como puedan, por todos y cada uno de las mexicanas y mexicanos que hacen que este país resista los embates de los que se empeñan en destruirlo, por todos los que se dan a los demás de forma desinteresada, por las manos que labran el campo y por las que empuñan el martillo dando forma a los sueños, por los que en medio de este caos hacen de este país un lugar maravilloso. 

Sería un error ignorar nuestros problemas, voltear hacia otro lado como si nada sucediera, pero también sería un error no alegrarnos por lo bueno que tenemos, por lo que hemos construido juntos.

Más allá de nacionalismos, en esta tierra nos tocó nacer. Hay celebrar que aquí estamos dando la cara, que aquí seguimos contra todo y que los injustos, tarde o temprano, caerán, porque así pasó una noche de un 15 de septiembre, porque así lo manda el curso de la historia. 

¡Viva México!
¡Viva América!
¡Viva el Mundo!

lunes, 17 de agosto de 2015

Tuzobús, todos tienen que ceder

(FOTO: Cortesía)


@escupeletras

Con el inicio de operaciones del Tuzobús en la ciudad de Pachuca, dos posiciones se enfrentan. De un lado un sector de la ciudanía que no quiere saber nada del sistema alegando múltiples argumentos (muchos de ellos sin fundamento y otros más sustentados) y del otro un gobierno que desesperadamente busca la aprobación de su nuevo proyecto promoviendo sus beneficios (muchos de ellos sin una correcta aplicación). Creo que ambos tienen parte de razón.

Como ciudadanía debemos entender que priorizar el transporte público barato y eficiente sobre el auto privado nos conviene a todos, pero con un proyecto con tantas fallas de ejecución resultará muy complicado que la gente lo arrope con agrado.

Casi todo cambio es complejo, nadie dijo que sería fácil el adaptarse al Tuzobús. El nuevo sistema presenta una ruptura definitiva con la cotidianidad de miles de personas. La adaptación implica tiempo. Los pachuqueños tenemos que acostumbrarnos a este nuevo sistema de transporte porque no hay más opciones para la gente que no tiene automóvil propio y no cuenta con la capacidad de costear un taxi para realizar sus tareas diarias.

Uno de los sectores de la ciudadanía que más se resiste al Tuzobús es precisamente el que no lo va a usar. Muchos de los que cuentan con un automóvil propio perciben una especie de ‘robo’ el hecho de que el Tuzobús cuente con un carril confinado. La imposición de una vía exclusiva para el nuevo sistema es tomada por no pocas personas como un ultraje a lo que consideraban su territorio, su derecho inalienable, sus preciosos carriles. Pero resulta que la gente que no tiene automóvil propio (por la razón que sea) también tiene derecho a transportarse. Si tenemos que 7 de cada 10 viajes en las ciudades se realizan en transporte público, éste debe ser la prioridad.

Un transporte público barato y eficiente garantiza una disminución de la contaminación, desahogo de las vialidades, ahorro de energía y disminución en el tiempo de traslado. Pero siempre habrá quien no se quiera bajar de su auto jamás ni ceder un ápice de su comodidad para que otros también la tengan. Se trata del individualismo característico de nuestra sociedad que privilegia las comodidades de unos cuantos a costa del sacrificio de la mayoría, se trata de un sector minoritario que no está dispuesto a dejar que un proyecto ocupe un carril exclusivo para transportar a la mayoría de la gente porque esto significa ceder un poco de su comodidad. No se ponen a pensar que liberando el espacio de las combis habrá menos autos en circulación y por lo tanto menos congestionamiento vial y así podrán circular con mayor rapidez en los carriles libres. Mientras que en un auto particular viajan entre una y dos personas en promedio, en un transporte colectivo viajan docenas de personas por unidad, por eso debe tener preferencia. Socialmente hablando, el transporte público siempre será más eficiente que el privado porque en cuestión espacial ocupa áreas más reducidas y mueve a más personas, generando menos tráfico y mayor fluidez.

(FOTO: Especial)


También está la gente que no tiene auto, pero desconfía profundamente del proyecto por varias razones muy entendibles, como la corrupción del gobierno, la falta de rutas alimentadoras cercanas a su hogar y lugar de trabajo, el costo de la tarifa, etcétera.


Por otro lado está un gobierno ansioso de aprobación que no ha sabido aterrizar de la mejor forma un proyecto que parte de la estupenda idea de priorizar al transporte público sobre el auto particular, pero que ha cometido diversos errores.

Se ha dicho hasta el cansancio que el costo del Tuzobús es excesivo, injusto. Siendo Pachuca una de las capitales con la economía más floja del país, inicia con el servicio de BRT (Bus Rapid Transit, por sus siglas en inglés) con una de las tarifas más altas: 8 pesos por el traslado básico, mientras que en Chihuahua, Cd. Juárez y Distrito Federal el costo es de 6 pesos. Incluso en la capital, en la principal economía del país, hace unos meses seguía costando 5 pesos. Que en Pachuca el costo sea de 8 pesos es un abuso y una pesada carga al bolsillo de los usuarios, especialmente los que tienen que trasbordar en rutas alimentadoras o en otras rutas ajenas al Tuzobús. En este texto se exponen Cinco razones por las que el Tuzobús no debe cobrar más de 5 pesos.

El gobierno estatal debe entender que no basta con que el Tuzobús priorice el transporte público sobre el privado, sino que debe ser accesible a los bolsillos de la mayoría. No se puede fomentar el uso de un transporte público si le resulta caro a la gente.

Me parece un tanto apresurado el realizar un juicio definitivo sobre el Tuzobús a partir de sus primeros días, pero son muy evidentes sus fallas de ejecución. Desde su construcción (que por cierto tuvo un retraso de dos años) y en sus primeras horas de funcionamiento, el proyecto mostró diversos problemas que no pueden pasar desapercibidos: puentes peatonales incómodos y kilométricos, tarjetas de prepago que no funcionan, rutas alimentadoras insuficientes que no logran llenar el vacío que dejaron las rutas de combis eliminadas o reubicadas, carriles mal diseñados, camiones atascados de pasajeros, puertas de la unidad que no coinciden con las de la estación, partidas retrasadas y tardanza en el traslado. Una pesadilla urbana. La inconformidad es entendible. Basta con revisar la oleada de comentarios de queja en la cuenta del Tuzobús en la red social facebook para entender los múltiples problemas que deben ser atendidos con urgencia. 

Son muchos aspectos los que la administración del Tuzobús debe corregir y mejorar si quiere ser realmente eficaz e incluyente, en ello se juega su éxito o fracaso.

Todos tienen que ceder. El gobierno de Hidalgo se ha mostrado reacio a las manifestaciones de los usuarios, pero no le queda otra que dejar de tener oídos sordos, no le queda más que escuchar a la ciudadanía y realizar las acciones necesarias para que el proyecto salga a flote. Como ciudadanos nos queda entender que siempre será mejor dar prioridad al transporte colectivo antes que al individual, que el Tuzobús puede llegar a ser un buen proyecto si corrige sus múltiples carencias; nos queda observar que el Tuzobús no se convierta en el negocio de unos cuantos y exigir transparencia en los recursos, una constante mejora del servicio, un precio justo y un servicio eficiente. Ni más ni menos.




lunes, 1 de junio de 2015

El paradigma electoral y la segunda vía


(FOTO: Especial)



@escupeletras


En vísperas de un nuevo proceso electoral en México, vuelve a surgir el debate sobre la utilidad social de la participación electoral como motor de los cambios de fondo que el país urgentemente necesita. Voto útil, voto de castigo, anulación del voto y la abstención, opciones y estrategias que se enmarcan en el actual sistema para incidir en las decisiones nacionales.

Si bien las elecciones federales intermedias son históricamente las de menor participación, en esta ocasión se espera una abstención aún mayor. Estamos frente a un proceso electoral marcado por la desilusión y la indiferencia provocadas por el deplorable actuar de todos los partidos y gobiernos de todos los niveles. La inseguridad y la violencia del crimen organizado, la falta de oportunidades, la pobreza y la desigualdad económica han provocado un vertiginoso desgaste del sistema democrático en México.

Ante este panorama y después de un largo periodo de reflexión, decidí que no votaré por ninguno de los partidos en la boleta electoral. Tampoco anularé mi voto. Simple y sencillamente, no voy a votar, en esta ocasión no acudiré a las urnas. En este texto explico las razones de esta decisión y planteo una alternativa al camino electoral.   



Opciones que no cambian nada

Estamos inmersos en un sistema político-económico capitalista con recientes reformas tendientes al neoliberalismo, por ello no hay que olvidar la función de las elecciones en los regímenes capitalistas constitucionales: elegir dentro del sistema cuál sector del mismo que lo administrará para garantizar su permanencia mientras legitima y naturaliza las desigualdades sociales. Nada de alternativas, nada de cambios, nada que perturbe el estado actual de las cosas, sólo rostros y nombres diferentes que en el fondo tienen la misma propuesta con pequeñas modificaciones meramente cosméticas.
No hay que engañarnos. La democracia institucionalizada que tenemos en la actualidad no propone ninguna alternativa real al desastre de país que hoy día tenemos.

¿Qué opciones presenta la boleta este 7 de junio?

El PRI. La Revolución que representaba la “R” en sus siglas fue traicionada hace ya muchas décadas. El partido en el poder ha demostrado los últimos 35 años que su único proyecto es el neoliberalismo económico, el remate de los recursos de la nación y la privatización gradual de las instituciones que tanto se ufanaban de haber creado para privilegiar a un puñado de empresarios nacionales y extranjeros que empobrecen cada día más el pueblo. Han demostrado una y otra vez que su único lenguaje es la corrupción, que el saqueo es su tradición, que la pobreza es su moneda de cambio y que no pueden controlar la violencia que su herencia social ha dejado.

El PAN. No es muy diferente del PRI. Una derecha conservadora que dio continuidad al 
proyecto neoliberal que comenzó el tricolor e históricamente su fiel aliado en el Congreso. Hundieron al país en la crisis de seguridad y derechos humanos más grande de la historia reciente, desataron una violencia inusitada que ha costado más de 130 mil muertos y ahora vienen a pedir el voto diciendo que tienen campaña de “ideas”, “ideas” que no tuvieron en 12 años en Los Pinos.

El PVEM es sólo un satélite del PRI para atomizar el voto. Una franquicia familiar que ni es “verde” ni es “ecologista”. Un partido que derrocha raudales de recursos económicos de dudosa procedencia para tener una omnipresencia que inexplicablemente ni el tricolor tiene. Un partido acostumbrado a las alianzas de conveniencia y a violar consuetudinariamente la ley electoral. Docenas de multas por más de 500 millones de pesos no son suficientes para cambiar su actuar.    

El Panal. El antiguo partido de Elba Esther Gordillo terminó siendo otro satélite del PRI. Sin propuesta propia y sin liderazgo, sigue la ruta marcada por el tricolor.   

El PRD. Una falsa izquierda, ideológicamente extraviada, domesticada a gusto y capricho del PRI. Triste sombra de la oposición que un día fue, un partido que después del 2006 aprendió a venderse al poder en turno. Cada vez más parecido en su actuar al PRIAN que tanto decían enfrentar.

PT y Convergencia. Pequeñas rémoras que durante años vivieron a la sombra de AMLO, pero que en su ausencia, su propuesta carece de rumbo y palidece de ideas. Otra izquierda ideológicamente perdida que sólo aspira a no perder el registro.

Partido Humanista. Otra opción de derecha ultraconservadora que ni vale la pena revisar.

Encuentro Social. Una satélite más del PRI. Una opción que se vende como ciudadana, pero que tiene las entrañas tricolores. Evidente es el reciclaje de rostros y vínculos con la infraestructura priista en sus campañas.

MORENA. El partido de AMLO. La única oposición real del país, pero que también constituye una izquierda ideológicamente extraviada, conservadora y que tampoco busca cambiar al sistema de fondo, sólo administrarlo desde la “honestidad”. Un partido que enfrenta su primera elección replicando ya las malas prácticas de los viejos partidos y reciclando personajes impresentables. Un partido que, a pesar de su juventud y de tener una base militante con buenas intenciones, se está descomponiendo rápidamente en sus cúpulas locales.

Algunos “candidatos ciudadanos”. Aunque hay por ahí algunas candidaturas interesantes, la mayoría tienen detrás a uno de los partidos de siempre y otros son una escisión de los mismos, como el caso del “El Bronco” en Nuevo León, quien después de más de 30 años de militancia priista, y al ver que su partido no lo abanderaría, se salió del corral a ocho meses de la elección y decidió irse por la libre.    


En la boleta de este 7 de junio, no aparecerá ni una sola propuesta que busque cambiar al sistema de fondo. Entonces, ¿para qué votar por un partido o candidato que no representa una opción real de cambio?

Hay que entender que en este sistema las decisiones de las élites empresariales siempre estarán por encima del bienestar de las mayorías. Mientras no haya una opción que rompa con ese ciclo, muy poca diferencia habrá en votar por uno u otro partido, porque el sistema está diseñado así, para que todos presenten más o menos las mismas propuestas sin romper con el orden actual de las cosas. No importa si tal o cual partido pierde, la gran burguesía siempre termina ganando.



El poco confiable sistema electoral y el voto

A la ‘democracia’ como la conocemos en México se le han dado ya muchas oportunidades sin que hasta ahora haya resultados favorables a las mayorías. Con al menos tres fraudes en los últimos 30 años, es mucho pedir confianza ciega en las instituciones electorales del país. De la caída del sistema en 1988, pasando por la manipulación del conteo del 2006 y la compra y coacción del voto en 2012, cómo pide hoy el INE que se acuda a las urnas con plena seguridad de que el voto será respetado. Si algo se ha comprobado en México una y otra vez es que el cambio de rumbo en el país está prácticamente cancelado por la vía electoral, incluso para opciones de izquierda ligera que poco cambiarían el panorama actual.  

Un tanto desconcertante me parece la postura de los que llaman al voto útil (como los partidarios de Morena), pero se quejan y despotrican (con razón, claro) contra el árbitro electoral. Para ellos, no debemos de desperdiciar el voto, debemos ejercerlo por Morena, pero no debemos confiar en el INE. Confían ciegamente en un cambio a través del voto, pero no confían en el sistema electoral.
  

Aún si los resultados se respetaran, los mecanismos de representación popular en México están sumamente alejados de la gente. Como buena democracia burguesa, los partidos no responden a sus votantes, sino a una oligarquía. Por ejemplo, para la mayoría parlamentaria del PRIAN, poco importó que según varias encuestas aproximadamente un 70 % de la población rechazara la Reforma Energética, ignoraron la opinión pública y la aprobaron para complacer a las grandes compañías transnacionales sedientas de petróleo.

Para qué votar por uno o por otro partido, si al final ocurre que cuando llegan a San Lázaro se conforman alianzas y contubernios en los que todos aprueban de la manita reformas antipopulares como las de los últimos dos años. No hay contrapesos reales. Como ejemplo, el “Pacto por México”, donde los tres partidos grandes aprobaron las reformas que impulsaba el PRI. Donde no apoyaba el PAN, ahí estaba el PRD para sacar la mayoría como en la Reforma Hacendaria; donde no apoyaba el PRD, ahí estaba el PAN para sacar la mayoría como en la Reforma Energética. Pura simulación democrática. Por eso es que el voto de castigo no es ya una opción, no podemos seguir castigando al más corrupto para favorecer al menos corrupto.

Por otra parte, el ejercicio del voto nulo como muestra de inconformidad y como mecanismo de presión social contra los actores de la política institucionalizada actual (como propone, entre otros, Denise Dresser) es una propuesta cuando menos ingenua. El voto nulo es sólo un acto meramente simbólico que, aunque tiene su valía significativa, no calará en la conciencia de los que toman decisiones legislativas para modificar el marco legal.
“El anulismo puede crear una crisis de legitimidad suficiente como sacudir a los partidos políticos de su autocomplaciencia, el voto nulo tiene efectos políticos más a allá de los números con los cuales insisten en refutarlos”, expresa la politóloga en un mensaje a favor de la opción anulista. Dresser otorga demasiado crédito al orden electoral actual y a los partidos políticos, pues parece ignorar que esa “crisis de legitimidad” ya existe y que por eso mismo se habla de anulaciones y abstenciones, que por eso mismo la participación electoral es tan baja y la credibilidad del sistema político está por los suelos; además espera inocentemente que los partidos que tanto criticamos y a los que les negamos el voto hagan conciencia y se reformen a sí mismos por este jalón de orejas que representa el anulismo.
  
Entiendo las razones de los seguidores del voto útil, del voto de castigo y del anulismo. Reconozco que con la abstención se deja el camino libre para los partidos con mayor base y recursos, pero insisto en que realmente la diferencia entre uno y otro partido y candidato es muy poca. Además ya no debemos conformarnos con votar por el menos peor. Ya no debemos de hacerle el juego a un sistema sordo que no ofrece ninguna alternativa real a lo que actualmente padecemos y no da visos de cambio efectivo por ningún lado.
Aunque diferimos sobre las estrategias, en el fondo creo que a todos nos une el deseo de cambiar la situación actual del país, por ello, aunque dudo mucho que en este contexto sus estrategias funcionen, deseo suerte a los promotores del voto útil, a los del voto de castigo y los anulistas, y espero que tengan al menos un pequeño efecto real de cambio.
A ellos, simplemente les digo que en estos términos, con estos partidos y con estos candidatos, no hay opciones reales de cambio, por ello no hay motivo para ejercer el voto.




Una alternativa al voto

A estas alturas, vale la pena preguntarnos qué se ha ganado en México con la vía electoral. Los verdaderos cambios profundos del país han venido por vías no electorales: la Independencia, la Reforma, la Revolución. El mayor logro del sistema electoral vigente ha sido Vicente Fox, una decepcionante alternancia que muy poco cambió de fondo y que terminó devolviendo al poder al mismo partido que se suponía había que desterrar para siempre.

Hay que reconocerlo, a México le hace falta aún mucha organización social fuera de los límites de la democracia institucionalizada. Si bien existen muchas agrupaciones a lo largo y ancho del país que han conseguido cierta visibilidad y han alcanzado logros valiosos en sus campos de acción, su alcance aún es reducido y su impacto insuficiente en la escala nacional. Hemos dejado que una serie partidos que no representan los intereses de las mayorías monopolicen la organización política.

Confiar el cambio de rumbo que México necesita sólo a la vía electoral sería una gran equivocación. Idealizar a la vía electoral como la única e incuestionable ruta para la transformación del país es precisamente el error que el sistema vigente quiere que cometamos. El sistema de democracia burguesa que hoy gobierna busca que la masa de votantes estén amarrados eternamente a la esperanza de que a la próxima sí se va a respetar el voto, que a la próxima los partidos sí nos van a cumplir, qué a la próxima sí se va a poder cambiar de rumbo, pero nada cambia. Y así ad infínitum. Una simulación democrática perpetua. Por ello hace falta una segunda vía, una alternativa al camino electoral.

Hoy el país requiere de la conformación de un gran movimiento nacional que realmente represente las causas populares y que transite por fuera del sistema electoral institucionalizado. Se requiere la unión de todas las causas y sectores a los que el Estado mexicano ha dado la espalda, los pobres, los desempleados, los campesinos, los obreros, los estafados por las instituciones bancarias, los jóvenes a los que se les está arrebatando el futuro con reformas antipopulares, los deudos de este vendaval de violencia, Aguas Blancas, Acteal, la Guardería ABC, Atenco, Ayotiznapa, entre muchos otros.

No es sencillo, se requiere de un esfuerzo épico, de una coordinación masiva y una voluntad inquebrantable, pero no quedan más opciones. Las diversas causas unidas en un solo movimiento pueden crear estrategias extra electorales, como movilizaciones multitudinarias, huelgas, paros colectivos y otros mecanismos para impactar al núcleo del sistema: la producción, el capital. El poder de la gente está en su fuerza de trabajo.

Información, organización, acción. Esa es la ruta crítica. Si el primer paso es la información, hay crear conciencia, hace falta hablar de ello, de la suma de las causas, de romper el paradigma electoral, de entender la necesidad de construir un amplio bloque social por fuera de las instituciones electorales y partidistas reconocidas por el sistema oficial. No será fácil y el camino es largo y sinuoso, pero por algo hay que empezar y por la información se empieza.

La suma de las todas las causas. Ahí están las injusticias, hay que unir todas las rabias, hay que unir todas las inconformidades, hay que compartirlas y hay que hacer de ellas un movimiento de magnitud nacional que sea capaz de hacer que el sistema dominante se arrodille.



martes, 14 de abril de 2015

Los palacios de la “legalidad”



(FOTO: Especial)



@escupeletras



En el último año, la élite del poder político en México, especialmente el grupo a cargo del poder Ejecutivo y su partido, han protagonizado una serie de escándalos mediáticos en los que se revela su vida llena de lujos y sus probables actos de corrupción con cargo del erario público.

No es que sea nuevo que los políticos ‘profesionales’ desvíen recursos públicos para su beneficio personal o que lleven una vida suntuosa muchas veces inexplicable, pero ahora la diferencia radica en que es más complicado para ellos ocultar sus corruptelas y excesos ante una variedad de medios de comunicación con diversos intereses y en una época donde la información circula vertiginosamente por internet al alcance de un click (con las reservas y limitaciones, claro, de que el acceso a internet aún no alcanza ni la mitad de la población y que los grandes medios tradicionales, a través de los cuales se sigue informando la mayoría de la gente, siguen férreamente controlados).

Casos emblemáticos sobran: la famosísima “Casa Blanca” del presidente Enrique Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera; la casa del Secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso; la visita presidencial al Reino Unido con 200 personas en comitiva incluyendo a la familia presidencial y su costosa indumentaria; el viaje de compras de Angélica Rivera y familia a Beverly Hills; el caso del ahora ex secretario de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), David Korenfeld Federman, donde hacía uso privado de un helicóptero oficial acompañado de su familia con todo y maletas en vísperas de vacaciones pretextando una emergencia de salud; y más recientemente el caso de las casas que ha ocupado en los últimos años el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; entre muchos otros. Todos ellos, penosas ilustraciones de, como diría el también priista exgobernador de Veracruz, Fidel Herrera, “la plenitud del pinche poder”.




(FOTOS: Especial)



Llama la atención la manera en que estos políticos reaccionan a la revelación de información que pone en tela de juicio su gestión gubernamental. En la mayoría de los casos hay una tendencia en las respuestas que fácilmente puede resumirse en la siguiente frase: “Sí, llevo una vida de lujos y ostentación digna de un rey, pero todo es legal, eh”.

Ante el escándalo de la “Casa Blanca”, Angélica Rivera publicó un video donde “aclaraba”, sin lograr desmentir un solo dato del reportaje que destapó el caso, que la casa sí era suya, que la estaba pagando y que le alcanza para pagarla con lo que ha ganado. Misma técnica se usó para el viaje a Londres y el shopping de Beverly Hills. Misma técnica usó Videgaray cuando le tocó su turno con la otra casa Higa. Osorio utilizó una técnica con algunas diferencias, pero muy similar, negó que los inmuebles fueran de su propiedad o de cualquiera de su familia, pero aceptó que los ha habitado durante algunos años de forma ‘legal’. En otras palabras (y más allá de la imprecisiones que pudieran tener los reportajes que consignan los casos), todos aceptan que viven en auténticos palacios, pero aseguran que no hay corrupción detrás.

No importa para ellos que las cuentas no salgan, que sus salarios simplemente no den para adquirir o siquiera rentar inmuebles de ese tamaño, material, diseño y ubicación. No importa que detrás de cada inmueble haya innegables conflictos de interés que los ligan a empresarios consentidos que tienen contratos por miles de millones con el gobierno que ellos encabezan. Nada de eso importa. Ellos se apegan al guión: No hay acto de corrupción, todo es legal, todo está en orden, todo está en el marco de la ley; la ley que ellos aprueban, claro está. Como la revelación de su opulencia está hecha y es innegable, optan por enfatizar que no hay delito que perseguir. Aceptan implícitamente que su vida está llena de lujos y ostentación, pero que tienen una estrategia para poderla sostener sin violar la ley, o al menos así lo aseguran. ‘O sea, sí vivo como rey y vivo en un palacio, pero el palacio no es mío’. ‘Sí vivo como un zar, pero el castillo lo estoy pagando en abonos chiquitos’. ‘Sí vivo como un emperador, pero estos autos de lujo, estos viajes, estas joyas y vestidos los pago de mi sueldo’.



En la visita presidencial a Reino Unido viajaron 200 personas, inlcuida la familia Peña Rivera con todo y su costoso vestuario. (FOTO: AFP Image)



En un país con el 60% de la población viviendo en la pobreza y otro 30% muy cerca de ella, EPN y su gabinete creen tontamente que pueden vivir en lujosas casas y que la gente se quede feliz y conforme sólo porque dicen “no es mía” o “me alcanza con lo que gano”. En un país donde más del 90% de los trabajadores no alcanza a ganar 10 mil pesos al mes y el 60% de los trabajadores gana menos de 6 mil pesos mensuales, los que detentan el poder público no pueden esperar aplausos cuando aceptan de facto que se dan una vida de jeque árabe. 

Un país donde una persona que gana el salario mínimo tendría que trabajar 3 mil 361 años para comprar una casa como en la que vive el presidente no puede llamarse democrático. Un país donde a 62 millones de personas no les alcanza para comprar la canasta básica con el ingreso de su trabajo no puede llamarse justo.

Pero todo eso no importa, porque todo es “legal”. Esta “legalidad” que huele a corrupción y a impunidad, que hiede a descaro, que apesta a injusticia.